“El Ayuntamiento sólo prevé un uso cultural en Artillería”. Vecinos y empresarios empiezan a hacer sus propuestas. J. Gallego / J. Blanco
No hay ni proyecto ni plazos, pero lo que el Ayuntamiento tiene claro es que la Fábrica de Artillería sólo podrá tener un uso cultural. Así lo explicó en declaraciones a El Correo la delegada de Cultura, Maribel Montaño, que aseguró también que el uso del edificio como sede judicial está “descartado” por Justicia pero también por el Gobierno local. Leer más…
El Correo de Andalucía, 6 de febrero de 2010. El pasado lunes dejaba escrita una pequeña indagación sobre un tema que, por sí solo, no tenía demasiada chicha. Como el martes fui a la redacción y me mandaron de vuelta a casa para estudiar, he tenido la oportunidad de ver como el tema se recrecía conforme avanzaba la semana. Hoy sábado me ha llegado el consuelo justo en el momento oportuno, de la mano de mi compañero J. Gallego, de apellido ilustre como pocos pero a quien aún no tengo el gusto de conocer. Gracias, compañero.
Leemos en estos días en la página web oficial de la Universidad de Sevilla que Filmoteca de Andalucía, con sede en Córdoba desde su fundación, ha decidido abrir una sede en Sevilla, en la que ofrecer a los espectadores y cinéfilos sevillanos los tesoros de sus fondos históricos.
Dicha sede será brindada por la Universidad de Sevilla, pero el problema viene cuando leemos que se ubicará… en la ETS de Arquitectura (Reina Mercedes).
Una de las cosas buenas que tiene vivir con una artista es la posibilidad de ser partícipe de ese arte que transpira. La otra cara, la de la pinturaportodaspartes y la del ordenado desorden de los creativos, me la guardo para mí.
En el vídeo aparezco durante un par de segundos, junto a muchos amigos que se han prestado a posar para Paula Velasco. Cuando es ella la que sale ante la cámara, puedo jactarme de ser el afortunado que apretaba el botón frente a imágenes tan gratas como las que aparecen en el vídeo. Pero qué queréis que os diga, si cada noche puedo verla.
“Le asestan un botellazo en la cabeza para robarle el portátil”. La Policía Nacional investiga el suceso, ocurrido ayer tarde en la calle Bécquer de la Macarena. I.C. / J.B. Un hombre resultó herido ayer en la calle Bécquer de la Macarena, según su versión al ser golpeado en la cabeza con una botella por un grupo de tres o cuatro personas que trataron de robarle el ordenador portátil que llevaba. Leer más…
El Correo de Andalucía, 2 de febrero de 2010. Anoche, poco antes de salir de la redacción sin ni un artículo firmado bajo el brazo de la imprenta, mis compañeros me encargaban que fuera a cubrir un suceso. Una vez en el lugar, tras cuatro intentos infructuosos de hacerme con una sevici, logré contactar con algunos de los testigos. Llamé a la redacción para contar el relato de los hechos y, por lo tarde que ya era, mis compañeros me recomendaron que me quedara en casa, puesto que para volver habría de hacerlo andando. Ha sido toda una agradable sorpresa cuando he ido a consultar, como cada mañana, la web de El Correo, y he visto en bajo el titular de arriba mis iniciales junto a las de mi compañera Iria. Parece ser que no me voy a escapar ni un solo día del diario sin contribuir con algo. Y eso me congratula sobremanera.
De todo se aprende, y tras este relato es más que evidente que lo de ayer no fue la excepción. Lo primero es que, hacerle una foto a un charco de sangre, no es nada enriquecedor. Y lo último es que quizá deba ir barajando la opción seria de hacerme con una Vespa para moverme con agilidad por Sevilla.
Sé que cada árbol que planto
crece en aras del olvido.
Cual guerrero he de encontrar
hojas mellas ya clavadas,
que hubo un tiempo en que talaban
dócilmente otro destino
y hoy me ayudan a cortar
ramas secas de un pupilo.
Duele menos naufragar
que buscar en mí mi sino,
mas no hay premio sin cordura
ni profeta sin delirio.
Son los únicos versos que salvaría de una canción que compuse hace tres años. De hecho, los metí con calzo en el tema, puesto que estaba escrito desde mucho antes.
Cuando un profesor exige una de sus obras como lectura obligada, y ya en el segundo párrafo utiliza el plural mayestático, e incluso cita dos obras propias más para abrir el segundo capítulo, ¿qué pensar, del resto de páginas?
Me encuentro cansado de ser un humano más.
Confieso haber puesto su precio a mi libertad.
Las ganas de hablar se me funden
con serias promesas de lluvias de herencias,
y alego haber sido cautivo del bello sonido
que fluye tras su caminar.
Ombligo del centro del mundo me encuentro perdido,
dolido en el alma, mas completamente vivo.
Por la encrucijada abierta,
valoran el arte: demandas, ofertas.
Maldito el destino
que se ha de comprar.
La vida pasa ante mí, sin detenerse hacia el fin.
Me he parado a pensar, se me ha vuelto a escapar
y he encontrado, he encontrado mi refugio en ti.
Hace dos años. Esta letra suele ser bastante recurrente en mi cabeza, y os juro que ahí dentro suena con música. Pero jamás llegué a cantarla, ni a buscarle acordes con la guitarra. De esa forma sé con certeza que es sólo mía.
Sí, amigos. Como todo estudiante, he decidido sucumbir y renunciar a los placeres que en mí provocan los efluvios de la información digital y dedicarme en cuerpo y alma al estudio de ese tedioso curso que es quinto de Periodismo. Por fortuna, para el segundo cuatrimestre cuento con la amenaza de mi amigo Fernan, que ha decidido obligarme a realizar todos los trabajos que se propongan durante el próximo cuatrimestre, quizá excusándose en que mientras el resto de mis compañeros tienen un solo examen, yo tengo que enfrentarme a cinco de ellos.
Por ello, y gracias a la comprensión de mis nuevos mentores en El Correo, durante esta semana tampoco aparecerá ninguna nueva referencia en mi dossier personal de prensa que vengo publicando por este cajón de sastre. La decisión va más allá, porque se puede decir que ya he superado el fervor de ver mi nombre impreso. A partir de ahora, dejaré constancia curricular de mis apariciones en el decano de la prensa sevillana mediante un escueto párrafo y su correspondiente enlace, aunque no dudéis que seguiré dándole a la tijera y al pegamento de barra en mi coto privado de autofelación. Eso sí; si se produce algún progreso notable, quizá vuelva a tratar de amortizar mi pronto obsoleto escáner.
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